Hoy me he levantado con aires musicales, así que hoy toca
videos musicales (tranquilos que no os torturare con mi voz de goblin,jejeje). Los
dos siguientes videos que os dejo son de un grupo coral llamado Tolkien
Ensemble y que digamos cantan algunas canciones que vienen en los libros de
ESDLA.
Hola a todos los seguidores del Señor de los Anillos, este blog se a creado con la intención de difundir el Universo Mitológico de La Tierra Media. En esta pagina el visitante podrá encontrar las principales batallas tanto de La segunda Edad, tercera y la Guerra del Anillo con todo detalle (numero de combatientes, bajas, comandantes que participaron, etc). Pero también personajes, lugares, criaturas, divinidades, etc. Dentro de breve iré desarrollando este blog, hasta entonces.
viernes, 22 de marzo de 2013
sábado, 16 de marzo de 2013
Reseña: The Hobbit. Un viaje inesperado.
Hacía mucho tiempo que no me animaba a escribir
nada nuevo en el blog, y no por falta de ideas sino simplemente y llanamente
por pura pereza, ese monstruito que de vez en cuando nos asalta a cualquier
despistado elfo, enano, orco, hobbit, mago o cualquier criatura parlante-berreante.
Y esta entrada la tenía desde hace tiempo en la mente y prometida, no es otra
cosa que mi reseña de "The Hobbit. Un viaje inesperado" Hace ya mucho
tiempo que la vi por primera vez, un día después de su estreno y desde entonces
la he visto un par de veces más.
Antes de hacer la reseña creo que debo de hacer
una (o varias) observaciones. La primera que una película que se inspire o se
base en una novela o libro nunca podrá ser (y creo que no debe) ser igual al
original, por una simple razón y es que para lo que funciona en un libro no
funciona en una película y viceversa y es que en un libro podemos desfrutar
horas y horas y horas con el sin que se nos haga pesado ya que podemos dejarlo
aparcado un ratin, pero una película (al menos vista en una sala de
proyecciones) no. Pero si que una película puede en cierta medida atrapar la
esencia del original. Y la ultima observación es que esta critica la haga desde
el punto de vista del amante del cine con algunas pinceladas del forofo de las
novelas que llevo dentro, pues como he puesto antes comprendo que nunca un
libro o una película pueden ser totalmente iguales y hay que hacer distinciones
entre novela y cine.
Bueno después de toda esa retahíla de
aclaraciones vamos a ponernos manos a la obra.
"The Hobbit" tiene un muy buen arranque, han intentado hacer algo así
como el prologo de "La comunidad del anillo" cargado con acción y
fuerza, y aunque esto no aparezca en el libro la verdad que me gusto bastante
pues es una buena forma de presentarnos la historia y algunos personajes. Sin revelar
mucho de la película (pues si hay alguien que ni la ha visto ni a leído El
Hobbit") decir que me pareció un acierto no mostrar casi nada de Smaug en
esta cinta reservándolo para la siguiente ya que te quedas con el gusanillo de
saber cómo es ese personaje por completo. En cuanto de ahí hasta que se
cumple más o menos la hora de película se hace algo lenta la película (ojo, que
no pesada, la verdad) pero no se hizo pesada en ningún momento. La historia
entrelaza muy bien con las tres anteriores películas, apareciendo algunos
detalles pertenecientes a "La Comunidad del Anillo" e intentando que
aunque el tono de las tres anteriores películas (y libros) son más oscuras y en
este no (el tono es más desenfadado y al publico que se dirige es más joven)
oscurecerlo algo pero sin perder la esencia de la novela (en este sentido
podemos escuchar cómo se recita el principio de la novela "En un agujero
vivía un hobbit..." así como canciones o los acertijos de Gollum y Bilbo).Una de las cosas que más me alarmaba cuando me entere que la película duraba 3 horas y era la primera de otras dos restantes películas era que se hubieran inventado casi toda la historia y hubiera añadidos y venga añadidos, El Hobbit es un libro de unas 300 páginas y juntando las tres películas podría ser unas 9 horas, no hay que explicar que o adaptas el libro tal cual, algo imposible o empiezas añadir para que dure y dure. ¿Entonces? Pues decir que salvo algunas cosillas (un antagonista por ejemplo) la película no se inventa nada que no aparezca mencionado de pasada en el libro (aquí lo han puesto y lo han extendido como por ejemplo el concilio blanco) o han tirado de apéndices de Tolkien, El Silmarillion, o la trilogía del Anillo por lo que cosas que no aparecen en el libro si aparecen en otros trabajos de Tolkien (como por ejemplo la guerra entre los enanos y orcos, la devastación de Smaug en la montaña solitaria, etc.)
En cuanto a los personajes ha habido cosas que me
han gustado bastante, pero otras sin embrago no tanto como es lógico. Ian
Mckellen ejecuta de nuevo el personaje de Gandalf que una vez más lo borda y
para mi ya se me a echo entrañable cada una de sus apariciones por sorpresa y
sus arranques de carácter. A Martin Freeman ya le conocía de la serie
"Sherlock" y me gustaba su papel de Watsom, pero cuando le vi en los primeros
carteles sobre la película no me terminaba de convencer hasta que lo vi en acción:
cambio totalmente mi opinión. La verdad es que hace muy bien el papel de hobbit
tranquila y apacible, alguien normal que es arrastrado en una alocada aventura
y que no sabe muy bien cómo salir del atolladero donde se ha metido. Otra gratísima
sorpresa ha sido Richard Armitage en su papel de Thorin que con su porte y sus
ademanes hacen creer al espectador que tienes delante a un verdadero príncipe
enano, gran trabajo sin duda. En cuanto al resto de la tropa de enanos decir
que su aspecto y vestimentas sin palabras, un gran trabajo y una autentica
pasada muchas de esas barbas postizas, aunque como nota negativa decir que no
me gusto Ori (Adam Bronw), no se me parecía excesivamente ridículo y metido por
la fuerzo, la verdad.
En cuanto
al vestuario y el atrezo, decir que siguen
por la misma línea que las anteriores tres películas, sobre saliendo el fantástico
trabajo que han echo con el aspecto de los enanos y se puedan distinguir unos
de otros. Y como no podría ser de otra manera destacan los paisajes y los
espectaculares efectos especiales.
En conclusión estamos ante una muy buena película
y que promete bastante para la siguiente película. Decir que sin embargo no me sorprendió
ni tuve esa sensación de descubrir un nuevo mundo que me produjo la trilogía del
ESDLA.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
viernes, 14 de diciembre de 2012
¿‘El hobbit’? Más de lo mismo
Aquí os dejo la critica (la verdad es que le pega bastante este
calificativo y veréis por que cuando lo leáis) que hacen en el País. Y la
verdad es que cuando la e leído me quedado un poco no se, soy fan del
Señor de los Anillos y me parece muy bien que a otras personas no les guste
pero lo de este señor que debería de hacer una crítica constructiva sobre la película
que se estrena se basa en poner manifiestamente su desagrado con todo lo que
tenga que ver con ESDLA sin objetividad ninguna.
¿‘El hobbit’? Más de lo mismo
Archivado en:
Un fotograma de 'El hobbit, un viaje inesperado', de Peter Jackson, con Martin Freeman en medio.
Habiendo descubierto y disfrutado inmensamente desde hace cuarenta
años a numerosos escritores gracias a los artículos de Fernando Savater,
deseé compartir su admiración por Tolkien, pero solo pude leer con
interés relativo el primer volumen de El Señor de los Anillos.
No me resultó opiáceo, no continué. Imagino que si el universo de
Tolkien te fascina es a perpetuidad, que no caben las medias tintas al
introducirte en él.
Peter Jackson, un director con prestigiosa etiqueta de destroyer entre la modernidad, cuyas provocadoras películas a mí me resultaban estomagantes, fue el encargado de adaptar al cine ese mundo de la Tierra Media y Mordor, habitado por leyendas épicas y criaturas mágicas, hobbits y elfos, enanos y orcos, la luz y la sabiduría que representa el mago Gandalf y la oscuridad que encarna el malvado Sauron. Y parece ser que el gran público, los adictos a las novelas de Tolkien, las taquillas de cualquier parte, gran parte de la crítica y los trascendentes Oscar, otorgaron su éxtasis y su bendición a las tres partes de la saga. Por mi parte, me sentí desgraciadamente inmune a esa adoración colectiva. Una de mis pesadillas es que me aten a una silla y me obliguen a revisar las ocho horas de metraje que dura la trilogía. Aunque es posible que a pesar del ruido y el griterío que inundan esos filmes me provocaran los efectos de un somnífero infalible.
Independientemente de que Peter Jackson también esté legítimamente enamorado de su criatura, está claro que Hollywood iba a prolongar hasta la extenuación ese filón. Y como la carne es débil, imagino que a Jackson, que había jurado al finalizar la trilogía que nunca volvería a dirigir una película sobre ese mundo, los inversores le hicieron una oferta imposible de rechazar. Y El hobbit es más de lo mismo. Sobran por fatigosas las aclaraciones. La única innovación es que se puede ver en 3D. O sea, tres euros más por entrada para que la felicidad del receptor sea completa. Por mi parte, debido a mi ubicación en la sala o a que hace tiempo que no me gradúo la vista, las gafas mágicas contribuyeron a la sensación de mareo. No sé si es peor que la del aburrimiento, pero la combinación de ambas es letal
Ningún amante de la saga del Anillo se sentirá estafado por los recuerdos del anciano Bilbo Bolsón sobre lo que le ocurrió en su añorada juventud. Y su placer será largo. La pequeña novela que escribió Tolkien antes de El Señor de los Anillos va a ser transformada en otras ocho horas de cine que alegrarán el espíritu a los fans y a los banqueros. Los amantes de sagas interminables no deben inquietarse porque Crepúsculo hay finalizado. Al parecer, Disney va a continuar con la saga galáctica hasta el infinito y más allá. Es una pena que Coppola solo hiciera tres padrinos. Aunque pensándolo bien, podría haberse ahorrado el tercero. ¿Es exagerado calificar de geniales los dos anteriores? Que cada uno se divierta como quiera ante las variadas sagas. Unos con los Corleone y otros con vampiros, galácticos, hobbits y demás criaturas extrañas.
Peter Jackson, un director con prestigiosa etiqueta de destroyer entre la modernidad, cuyas provocadoras películas a mí me resultaban estomagantes, fue el encargado de adaptar al cine ese mundo de la Tierra Media y Mordor, habitado por leyendas épicas y criaturas mágicas, hobbits y elfos, enanos y orcos, la luz y la sabiduría que representa el mago Gandalf y la oscuridad que encarna el malvado Sauron. Y parece ser que el gran público, los adictos a las novelas de Tolkien, las taquillas de cualquier parte, gran parte de la crítica y los trascendentes Oscar, otorgaron su éxtasis y su bendición a las tres partes de la saga. Por mi parte, me sentí desgraciadamente inmune a esa adoración colectiva. Una de mis pesadillas es que me aten a una silla y me obliguen a revisar las ocho horas de metraje que dura la trilogía. Aunque es posible que a pesar del ruido y el griterío que inundan esos filmes me provocaran los efectos de un somnífero infalible.
Independientemente de que Peter Jackson también esté legítimamente enamorado de su criatura, está claro que Hollywood iba a prolongar hasta la extenuación ese filón. Y como la carne es débil, imagino que a Jackson, que había jurado al finalizar la trilogía que nunca volvería a dirigir una película sobre ese mundo, los inversores le hicieron una oferta imposible de rechazar. Y El hobbit es más de lo mismo. Sobran por fatigosas las aclaraciones. La única innovación es que se puede ver en 3D. O sea, tres euros más por entrada para que la felicidad del receptor sea completa. Por mi parte, debido a mi ubicación en la sala o a que hace tiempo que no me gradúo la vista, las gafas mágicas contribuyeron a la sensación de mareo. No sé si es peor que la del aburrimiento, pero la combinación de ambas es letal
Ningún amante de la saga del Anillo se sentirá estafado por los recuerdos del anciano Bilbo Bolsón sobre lo que le ocurrió en su añorada juventud. Y su placer será largo. La pequeña novela que escribió Tolkien antes de El Señor de los Anillos va a ser transformada en otras ocho horas de cine que alegrarán el espíritu a los fans y a los banqueros. Los amantes de sagas interminables no deben inquietarse porque Crepúsculo hay finalizado. Al parecer, Disney va a continuar con la saga galáctica hasta el infinito y más allá. Es una pena que Coppola solo hiciera tres padrinos. Aunque pensándolo bien, podría haberse ahorrado el tercero. ¿Es exagerado calificar de geniales los dos anteriores? Que cada uno se divierta como quiera ante las variadas sagas. Unos con los Corleone y otros con vampiros, galácticos, hobbits y demás criaturas extrañas.
«El Hobbit»: cuando Peter Jackson volvió a encontrar a Tolkien
«El Hobbit»: cuando Peter Jackson volvió a encontrar a Tolkien
ana mellado / londres
Día 14/12/2012 - 11.14
Llega a las pantallas «Un viaje inesperado», primera parte de la nueva trilogía cinematrográfica sobre la Tierra Media
La Tierra Media ha resucitado en todo su esplendor. La
patria imaginaria de elfos, magos, enanos, orcos y un sinfín de
estrambóticos y apasionantes personajes, que protagonizó uno de los
fenómenos más notables del cine contemporáneo, regresa a la gran
pantalla para narrar la fascinante precuela de «El Señor de los Anillos». La adaptación cinematográfica del viaje de «El Hobbit» ha sido tan poco inesperada como azarosa. Ni los poderes del mago Gandalf hubieran podido deshacer tal entuerto; idas y venidas en la dirección con la salida de un desesperado Guillermo del Toro,
problemas económicos con la productora MGM (que se quedó en el camino),
tormentas tropicales, retrasos en los plazos de rodaje… A todo ello se
ha sobrepuesto el estoicismo de Peter Jackson, quien juró que nunca dirigiría esta nueva trilogía: «Me resistí a adaptar "El Hobbit" un poco por superstición.
No quería repetir "El Señor de los Anillos", competir conmigo mismo»,
comenta el cineasta neozelandés durante la presentación oficial de la
película en el hotel Clardige de Londres, a la que asistieron una
veintena de miembros del reparto y la guionista Philippa Boyers, quien junto a Fran Walsh y Guillermo del Toro han adaptado y ampliado las 125 páginas originales de «El Hobbit».
¿De dónde saca Jackson material para crear una nueva
trilogía, que inicialmente planteó como dos películas?, se preguntan
muchos. Pues de los escritos que Tolkien publicó años más tarde como apéndices de "El Señor de los Anillos": unas 180 páginas más de las que Jackson exprime cada detalle para trasladarlo a la gran pantalla. «Es algo así como "El Hobbit" extendido», puntualiza. Para quien no haya leído la obra que J. R. R. Tolkien publicó en 1937, narra las aventuras de Bilbo Bolsón,
un hobbit de modales británicos embarcado en una aventura fantástica,
en un tono más breve, ligero e infantil que la epopeya apocalíptica de
Frodo Bolsón y sus amigos. El escritor británico lo concibió como un cuento para contar a los niños a la hora de dormir.
Jackson ha trazado el camino inverso al de Tolkien en sus adaptaciones
cinematográficas, relegando para el final el germen del universo que
Tolkien desarrolló con amplitud dos décadas después. «Mientras "El Señor
de los Anillos" es un tipo de cine más épico, las películas de "El
Hobbit" son más una historia de personajes, con comedia y humor», especificó el director de la superproducción, en la que se han invertido 142 millones de euros.
«No quería repetirme ni competir conmigo mismo», dice Jackson
Entre los veteranos, repiten Ian McKellen como Gandalf; Andy Serkis, que además de interpretar a Gollum echará un cable a Jackson como director de la segunda parte; Cate Blanchett como Galadriel y muchos otros. «Todo resulta muy familiar; doce años después el equipo técnico, los maquilladores y buena parte de los actores somos los mismos. Nos volvemos a reunir en las verdes tierras neozelandesas», comenta Sir Ian McKellen. Lo que sin duda rompe con todo lo anterior es la apuesta personal de Jackson en el plano técnico.
A 48 fotogramas por segundo
Filmada en 3-D y apabullantes efectos especiales, es la primera película rodada a 48 fotogramas por segundo,
en vez de los 24 habituales. ¿Cambió la forma de rodar de los actores?
«No, no ha supuesto ninguna diferencia. Pero me parece muy bien que se
haya probado algo nuevo, hay que experimentar y hacer progresar al cine», comenta McKellen. El incombustible Jackson incorporó además la técnica de las cámaras esclavas,
mediante la cual los actores que encarnan las diferentes razas
«tolkienianas» ruedan en platós distintos pero al mismo tiempo, para
corregir los efectos ópticos de las diferentes estaturas y para sacar el
máximo partido a las prótesis faciales que los caracterizan. Arranca una nueva aventura. El año que viene por estas fechas, su próxima parada.
El Hobbit: Un viaje inesperado... que tarda en arrancar
El Hobbit: Un viaje inesperado... que tarda en arrancar
MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS - Israel Arias)
Y ponerse en marcha no ha sido fácil. De nuevo con Peter Jackson como amo y señor de la Tierra Media, la precuela aterriza en las salas tras varios años de incertidumbre y no pocas vicisitudes. Batallas judiciales, deserciones, retrasos por la crisis, conflictos laborales, un incendio, acusaciones de maltrato animal e incluso una inoportuna úlcera fueron golpeando una y otra vez a un proyecto que estuvo al borde del abismo en más de una ocasión.
Puede que como sentido homenaje a todos esos años de espera, padecimientos e incertidumbre, Jackson nos obsequia en El Hobbit con un arranque plomizo en el que su afán por recrearse en los detalles de una historia que ama ya como propia lastra en demasía el tramo inicial de la película.
"Me dije: si tuviera que hacer una película de El Hobbit entonces tendría que ser una película que me gustaría ver, y que yo disfrutara mucho dirigiéndola", confiesa. Totalmente cierto.
El neozelandés vuelve a casa: se pone su bata de freak y sus pantuflas peludas de mediano y, sabedor de que cuenta con tres películas para contar una historia que en los libros no supone ni una quinta parte que la Trilogía del Anillo, se gusta. Hay quien en este afán de estirar el chicle ve reminiscencias 'georgelucasianas' -Radagast el Pardo sería su Jar Jar Binks y de la papada ya se encarga el Rey Trasgo- o puede que simplemente el fan le haya ganado demasiado terreno al director.
Ni siquiera el voluntarioso prólogo que intenta emular los primeros compases de la celebrada trilogía aligera el arranque. No nos engañemos, que un dragón se apodere del tesoro de unos enanos no tiene la misma carga épica que derrotar a las huestes de Mordor en la Batalla de Dagorlad y despojar del Anillo Único al mismísimo Sauron.
Desde el punto de vista un poco más "técnico", sus virtudes son tan innegables como esperadas. Esta primera entrega de El Hobbit es un festín visual en el que el 3D estorba más que ayuda. En el pase de prensa se exhibió la película a velocidad de proyección normal, es decir, 24 fotogramas por segundo, así que loss tan publicitados -y muy temidos- 48 fotogramas por segundo son todavía una incógnita.
Cómodo en los caminos ya transitados, el neozelandés repite muchas de la fórmulas visuales que ya vimos hace casi una década en las tres películas anteriores. Y no se molesta el disimularlo: "Al final tomé la decisión de que sería el mismo director que había sido en ESDLA. Sencillamente regresaba a la Tierra Media para contar una nueva historia".
Entonces... ¿Es El Hobbit más de lo mismo? Sí. ¿Los fans se hubieran (nos hubiéramos) tirado a su yugular si se atreviera a hacerlo de forma diferente? Es más que probable.
Así que basta ya de refunfuñar. Puede que le cueste arrancar, puede que algunos planos nos suenen bastante, pero lo que es innegable es que las casi tres horas de viaje merecen la pena para comprobar como Jackson vuelve a firmar un entretenimiento notable que deviene en una última hora rotunda y espectacular.
Y es que tras los pastosos primeros compases, cuando la cosa -enanos, mago y hobbit- echa a andar rumbo a La Montaña Solitaria... mejora mucho y nos regala algunos pasajes memorables: La competición de acertijos entre Bilbo y Gollum, la huída de la guarida de los trasgos, la majestuosa irrupción de las águilas e incluso un inédito concilio entre algunos de los personajes más poderosos del universo tolkeniano que hará las delicias de los seguidores más devotos.
Así que lo mejor es armarse con una pizca de paciencia y sentarse en la butaca a disfrutar de la emoción que supone reencontrarse con el incombustible Sir Ian McKellen (Gandalf), la belleza hipnótica de Cate Blanchett, las maneras señoriales de Hugo Weaving (Elrond) y el magistral saber hacer de Andy Serkis (Gollum).
Y también, por qué no, para dejarse impresionar por el regio porte de Richard Armitage (Thorin), los chascarrillos y barbas imposibles de su tropa de enanos -mi más sincera enhorabuena si consiguen diferenciarlos a todos sin haber leído el libro- y el fantástico trabajo de Martin Freeman. El mejor Bilbo que Tolkien podría tener. Ahora... a esperar otro año.
http://www.europapress.es/cultura/critica-00656/noticia-hobbit-viaje-inesperado-tarda-arrancar-20121214111453.html
Comienza la aventura. Llega a los cines El Hobbit: Un viaje inesperado,
la primera de las tres películas que llevan a la gran pantalla la
novela de J.R.R. Tolkien que precede en el tiempo a la trilogía de El
Señor de los Anillos.
Martin Freeman, que encarna al joven Bilbo
Bolsón, es el protagonista de esta empresa que le llevará, junto a la
tropa de trece enanos capitaneada por Thorin Escudo de Roble (Richard Armitage) y el mago Gandalf (papel en el que repite Sir Ian McKellen), en un apasionante viaje hasta la Montaña Solitaria en busca del tesoro que custodia el temible dragón Smaug. Una travesía que sesenta años después desatará los hechos relatados en la Trilogía del Anillo.Y ponerse en marcha no ha sido fácil. De nuevo con Peter Jackson como amo y señor de la Tierra Media, la precuela aterriza en las salas tras varios años de incertidumbre y no pocas vicisitudes. Batallas judiciales, deserciones, retrasos por la crisis, conflictos laborales, un incendio, acusaciones de maltrato animal e incluso una inoportuna úlcera fueron golpeando una y otra vez a un proyecto que estuvo al borde del abismo en más de una ocasión.
Puede que como sentido homenaje a todos esos años de espera, padecimientos e incertidumbre, Jackson nos obsequia en El Hobbit con un arranque plomizo en el que su afán por recrearse en los detalles de una historia que ama ya como propia lastra en demasía el tramo inicial de la película.
"Me dije: si tuviera que hacer una película de El Hobbit entonces tendría que ser una película que me gustaría ver, y que yo disfrutara mucho dirigiéndola", confiesa. Totalmente cierto.
El neozelandés vuelve a casa: se pone su bata de freak y sus pantuflas peludas de mediano y, sabedor de que cuenta con tres películas para contar una historia que en los libros no supone ni una quinta parte que la Trilogía del Anillo, se gusta. Hay quien en este afán de estirar el chicle ve reminiscencias 'georgelucasianas' -Radagast el Pardo sería su Jar Jar Binks y de la papada ya se encarga el Rey Trasgo- o puede que simplemente el fan le haya ganado demasiado terreno al director.
Ni siquiera el voluntarioso prólogo que intenta emular los primeros compases de la celebrada trilogía aligera el arranque. No nos engañemos, que un dragón se apodere del tesoro de unos enanos no tiene la misma carga épica que derrotar a las huestes de Mordor en la Batalla de Dagorlad y despojar del Anillo Único al mismísimo Sauron.
Desde el punto de vista un poco más "técnico", sus virtudes son tan innegables como esperadas. Esta primera entrega de El Hobbit es un festín visual en el que el 3D estorba más que ayuda. En el pase de prensa se exhibió la película a velocidad de proyección normal, es decir, 24 fotogramas por segundo, así que loss tan publicitados -y muy temidos- 48 fotogramas por segundo son todavía una incógnita.
Cómodo en los caminos ya transitados, el neozelandés repite muchas de la fórmulas visuales que ya vimos hace casi una década en las tres películas anteriores. Y no se molesta el disimularlo: "Al final tomé la decisión de que sería el mismo director que había sido en ESDLA. Sencillamente regresaba a la Tierra Media para contar una nueva historia".
Entonces... ¿Es El Hobbit más de lo mismo? Sí. ¿Los fans se hubieran (nos hubiéramos) tirado a su yugular si se atreviera a hacerlo de forma diferente? Es más que probable.
Así que basta ya de refunfuñar. Puede que le cueste arrancar, puede que algunos planos nos suenen bastante, pero lo que es innegable es que las casi tres horas de viaje merecen la pena para comprobar como Jackson vuelve a firmar un entretenimiento notable que deviene en una última hora rotunda y espectacular.
Y es que tras los pastosos primeros compases, cuando la cosa -enanos, mago y hobbit- echa a andar rumbo a La Montaña Solitaria... mejora mucho y nos regala algunos pasajes memorables: La competición de acertijos entre Bilbo y Gollum, la huída de la guarida de los trasgos, la majestuosa irrupción de las águilas e incluso un inédito concilio entre algunos de los personajes más poderosos del universo tolkeniano que hará las delicias de los seguidores más devotos.
Así que lo mejor es armarse con una pizca de paciencia y sentarse en la butaca a disfrutar de la emoción que supone reencontrarse con el incombustible Sir Ian McKellen (Gandalf), la belleza hipnótica de Cate Blanchett, las maneras señoriales de Hugo Weaving (Elrond) y el magistral saber hacer de Andy Serkis (Gollum).
Y también, por qué no, para dejarse impresionar por el regio porte de Richard Armitage (Thorin), los chascarrillos y barbas imposibles de su tropa de enanos -mi más sincera enhorabuena si consiguen diferenciarlos a todos sin haber leído el libro- y el fantástico trabajo de Martin Freeman. El mejor Bilbo que Tolkien podría tener. Ahora... a esperar otro año.
http://www.europapress.es/cultura/critica-00656/noticia-hobbit-viaje-inesperado-tarda-arrancar-20121214111453.html
14 de Diciembre: The Hobbit.
A llegado por fin a la cartelera española (y mundial) el
primer largometraje de la trilogía de The Hobbit (no me acostumbro aun a llamar
a la peli por su traducción española, será por que mi cabeza hace diferencias
entre esta película y la novela). La verdad es que las críticas recibidas por
parte de los críticos de cine a esta película son bastante tibias y en muchos
casos hacen comparaciones entre The Hobbit y la trilogía de ESDLA (y no sale
muy bien parado nuestro pequeño amigo Bilbo). Sera por que por lo que veo en
muchos de estos artículos muchos esperaban un nuevo Señor de los anillos con el
mismo calado y profundidad. No e visto la película (la veré si Iluvatar quiere
este fin de semana) pero sí me leí en su momento la novela y decir que disfrute
y sonreí con esa pequeña joyita que es El Hobbit, pero que si comparo a esta
novela con la trilogía nada que ver en cuanto al tono, trato de los personajes
y demás (recordemos que El Hobbit es una pre-cuela de El Señor de los Anillos y
que la trilogía literaria eclipso a la pre-cuela así que no me extraña que sus
hermanas cinematográficas les pase lo mismo). Y es que la novela en que se basa
estas tres próximas películas de The Hobbit tenía como destinatario un público
más juvenil e infantil (pasa como en las novelas de HP que aunque sean
denominadas y catalogadas como juveniles tienen un buen número de seguidores
que ya eran adultos cuando se leyeron la saga). A si que estamos creo yo ante
una continuidad en cuanto a algunos personajes que repiten de la trilogia aqui,
el mismo director y equipo y estetica pero no en el fondo de la historia, tono
y ambiciones (entretenimiento). Y además viendo los trailers estos parecen ser
bastante sinceros a lo que veremos que será una película de aventuras, muy
familiar, con algun que otro toque filosofico (pero solo una pincelada) de esas
que puedan recordar (salvando las distancias y que me perdonen) a Willow, a los
goonies (sé que los protagonistas son unos críos y que aquí no, pero las dos
historias tratan de la búsqueda de un tesoro y de un viaje) y otras películas
de nuestra niñez. A si que como diría Bilbo en uno de los trailers "¡Me
voy a prender una aventura!" Pues eso. Os dejo un video con algunas
escenas y en el día de hoy iré publicando alguna critica que e encontrado por ahí.
Tambien publicare mi critica la próxima semana sobre la película.
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